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miércoles, 20 de abril de 2016

¿Enamorada?

Hoy volví al parque; estaba muy contenta pensando en encontrarme a mi amiguito de la última vez. Ahí estaba, cuando me vio corrió a saludarme y se acercó mucho a mi naricita. Angie y Lalo se asustaron, pero yo no, así que empecé a jugar con él.
 
Brincamos y jugamos a la pelota. Lalo quería jugar conmigo pero yo estaba atenta a mi amigo que me preguntó otra vez mi nombre, además me dijo que yo era muy bonita. Él se llama Hermoso.
 
¡Oh, oh! creo que me puse un poco nerviosa, pero me divertí mucho con él.
 
Cuando me fui del parque, dijo que volvería a verme pronto, y yo le contesté que sí con un ¡Guarf, guarf!
 
Cuando llegamos a casa Lalo le dijo a Angie que yo estaba enamorada de Hermoso... ¿Enamorada? ¿Qué es eso? yo sólo dije ¡Grrrrrrrrr! en señal de desacuerdo.
 
Angie me acarició y me dijo que a veces cuando alguien nos gusta mucho luego llega el amor, pero que eso pasa en las personas, no en los perritos...
Otra vez dije ¡GRRRRRRRR! y ella se rio mucho.
 
¡Ups! no quise decirle que sí, pero tampoco quise decirle que no, y revolví todo.... ahora ella y Lalo me dicen que estoy enamorada del perrito del parque, y yo no sé, pero me gusta jugar con él, así que espero verlo pronto de nuevo...
¡Guarf.... guarf!

 

domingo, 17 de abril de 2016

Los perritos no cantan

El jardín se ha puesto mucho más bonito; Angie dice que es por la primavera.
El pasto está más verde, ha crecido mucho y mi pelota se pierde a cada rato en él. Hay más flores de muchos colores y los colibríes vienen a posarse en ellas, sobre todo en las mañanas.
 
Pero lo más divertido es que un pajarito viene todos los días y se queda en la cerca y empieza a cantar, lo hace muy fuerte, puedo oírlo desde adentro entonces corro para salir al jardín y es el mismo pajarito todas las mañanas.
 
¡Wow! Yo brinco para alcanzarlo, pero creo que se asusta y se va de inmediato, ¡vuela muy rápido! La última vez que salté para intentar alcanzarlo caí con las patitas al cielo y Angie se rio muchísimo.
 
Así que todas las mañanas estoy pendiente para ver y escuchar a este amiguito que viene a visitarnos desde que llegó la primavera.
 
Quise cantar como él, y sólo me salió un ¡guarfiiiiii auuuuuu! ¡Angie pensó que yo estaba llorando!
 
¡Guarf, guarf! Los perritos no podemos cantar.

 

miércoles, 13 de abril de 2016

Sin gritar

¡Callieeeee! Escuché un grito, pero no reconocí quién me llamaba,  así que corrí a esconderme debajo de la cama de Lalo.
 
Siempre que me asusto corro hasta allá y nadie puede sacarme a menos que se me pase el susto o me ofrezcan una galleta.
 
¡Callieeeee! Volví a escuchar, pero yo ya estaba debajo de la cama. Pensé que iban a regañarme, recordé que jalé las tiras de unos tapetes y ¡todavía no los han visto!
 
¡Callieeeee! ¡Grrrrr! me puse a la defensiva y justo cuando iba a ladrar reconocí la voz de Lalo, llegó muy entusiasmado con una pelota nueva para mí, una más grande porque dijo que estoy creciendo.
 
¡Guarf, guarf! salí de debajo de la cama muy contenta y nos fuimos a jugar al jardín. La pelota tiene algo dentro que justo cuando la pongo en mi hocico hace un ruido muy simpático.
 
¡Yo me divertí mucho jugando con la nueva pelota que hace como un "tu tuuuuu" cada que la agarran mis dientitos!
 
Lo que no entiendo es porqué me gritaron para darme tan buen regalo, ¡me asusto con los gritos! Creo que Lalo debe de gritar menos y debemos jugar muchísimo más. ¡Guarf... guarf!

domingo, 3 de abril de 2016

El agua

¡Yo creo que el sol está enojado! Hace muchísimo calor y nadie quiere jugar conmigo. Yo tampoco tengo muchas ganas de jugar, me siento muy cansada y no quiero correr por mi pelota.
 
Apenas pienso en hacer algo y mis patitas no se quieren mover, solo estar echada en la sombrita donde el sol no nos dé muy fuerte.
 
Yo creo que ya soy un tocinito, sí, como esa tirita que a veces cocinan en casa y se quema, así me siento como quemadita de tanto sol.
 
¡Oh, oh! Creo que hoy sí me gustaría ir a la playa y jugar dentro del mar.
 
Todos en casa nos sentimos igual. Tal vez mañana el sol ya no esté enojado y no nos queme tanto; o una nube que me esté escuchando y venga mañana a taparlo un poquito.
 
Angie me dijo que debo de tomar muuuucha agua con este calor, así que le hice caso y de pronto... ¡me sentí muy bien y con ganas de jugar!
 
¡Wow! ¡El agua me dio fuerzas! otra vez quiero salir al jardín y correr,  y si me siento cansada de nuevo, tomaré más agua... ¡Me gusta el agua!
¡Guarf... guarf!